miércoles, octubre 21, 2009

Hace 10 años tenía 16

Me siento perseguida por una lejana embustera que me estudió con cuidado y ahora la hace de mí mejor que yo. Perr(h)a.

La verdad, somnoliento lector, es que me siento un poco desesperada, un poco aburrida, un poco miedosa y un poco melancólica. Supongo que la paranoia y el recelo son consecuencias naturales.
El problema es que ahora tengo mucho tiempo libre y no sé qué hacer con él. No soy buena estudiante, no soy muy disciplinada, no tengo oficio de casi nada.
Me sale bien eso de la adolescencia tardía, pero con novio formal y con tanta estría en el trasero, de nada me sirve la precocidad sexual (aunque ya tenga 26).

Soy periodista. Eso sí soy.

Veremos qué pasa cuando me compre esa máquina elíptica a la que tantas ganas le tengo. Se rumora que los años no se me van a notar, que me van a pelar en esa revista que tantos topes me ha dado en cabeza, y que eventualmente me voy a volver muy bella para tener tiempo libre de sobra sin remordimientos.

martes, septiembre 22, 2009

Un tiempito para respirar

Me gustaría contarle, desvelado lector, sobre arrumacos suaves o duros o campechanos. Me guastaría contarle que cumplí 32 y que me hice madre de una niñita de pelo largo. Me gustaría con todo eso que el tiempo pasara veloz, porque ya sé que andaré con esos relatos en la cabeza apenas pasen unos pocos años.
Hoy no tengo tiempo. Y mañana tampoco lo tendré.
Esta noche le tengo que resumir los hechos como si me anduviera haciendo del baño: renuncié a mi trabajo; lloré hasta que me ardieron los ojos; no me despedí con decencia; extraño mi antigua esclavitud; me emociona la nueva.
Ojalá los muchos narratarios, las nuevas narratarias, se dieran una vuelta y se enteraran: tanto los quise y tanto los quiero. ¿Sabrán que la narradora las anda pensando?
Debería decirle que la incertidumbre me emociona, pero la verdad es que, como el 80 por ciento de las entradas de Melcocha Barata, este post está inspirado en el cólico, así que más que emocionada me siento hormonal.
Pero ya veremos mañana cuando los senos no me duelan como a embarzada y haya descubierto cómo es que se le habla a escuincles de entre 13 y 18 años. Alguna vez le supe hablar a un chavillo de 20, pero era en inglés. No cuenta.

lunes, septiembre 14, 2009

Moriré desconocida

Hoy supe de cierto que famosa no seré. Que después de muerta, salvo unos cuantos, me recordarán en anécdotas, hasta que los últimos contemporáneos, los últimos que me llegaron a conocer, se mueran también y no quede nada de mí en la cabeza de algún fulano.

Sí, se me retuercen las tripas. Qué le voy a hacer.

martes, agosto 04, 2009

La gripa y la obsesión

Antes de que otro año pase me he dispuesto a cuidar lo que me queda del cuerpo de antes. No sé con qué fin. Ando tan cómoda que parece que ya no hace falta el esfuerzo. A veces ya ni es necesario decir palabra.
Luego me siento muy joven para eso.
Luego me veo las estrías y me doy cuenta de que estoy a punto de cumplir 26.







Tengo gripa pero no me ha dado ni fiebre ni vómito ni dolor de cabeza, sólo náuseas por tragarme los mocos cuando no hay papel.
Ya mero es mi cumpleaños ¿quién dice yo para organizarme una fiesta sorpresa?

domingo, julio 26, 2009

Desperfumada

Ando leyendo un libro que me trae muy peturbada. No voy a decir cuál porque me da pena que se entere de que apenas me decidí a leerlo y que además me pone melancólica todas las noches justo antes de dormir.
Anoche fue el colmo. Llegué muy cansada a mi casa después de una kilométrica excursión a Atizapán. Antes de alistarme para salir decidí leer y dormir un poco. Cuando desperté el desgano y la modorra me pesaban más que cuando uno tiene que despertar tan temprano que aún es madrugada.
A tomar mi perfume iba cuando nomás lo tiré. Y me ha pasado millones de veces desde que uso ese perfume hace ya varios años, pero fue anoche que a la botella dura le dio la gana no aguantar el golpe y se rompió.
Lo vi todo sin perder detalle. Primero se partió a la mitad y luego la parte de abajo, en muchos cachitos. El perfume hizo un charquito. Y me le quedé viendo mientras pensaba qué aquello era una señal.

Luego recordé que estaba nuevo y que me había costado muy caro.

Desde anoche toda mi casa huele al perfume. Fue tanto el olor que no pude dormir en mi cuarto. Y a saber qué habré soñado, pero como si fuera una de las locas ésas del libro que estoy leyendo, desperté llorando copiosamente. Debe ser el olor del perfume que de tan fuerte ni nos acostumbramos.

Si gusta cooperarse para comprarme una nueva botella de perfume, yo se lo agradeceré, amable lector. Si me conoce ya sabe de qué le hablo.

jueves, julio 23, 2009

Yo tengo. Personalidad. Personalidad.

Mi celular dice que hoy caminé casi 11 kilómetros. Tengo uno de esos aparatos que a falta de todo lo interesante cuenta los pasos.
13 mil 192 pasos y nadie me cree.
Sólo espero que eventualmente el trasero se me ponga duro y el esfuerzo valga la pena.
Ya no estoy hablando de los pasos. No de esos.



Gracias a dos chick flicks aprendí que mi historia temprana me hizo una mujer con mucha personalidad. Me creció como no me crecieron los senos. Me creció mientras nadie me quería ligar.
Ahora puedo conversar y hasta hago chistes.

miércoles, julio 15, 2009

Otra boda, por favor

Siempre he querido ir a una de esas bodas donde la gente se pone señoras pedas y baila y llora y se abraza. Siempre he querido ir a una boda, aunque el jolgorio sea más bien moderado y no haya tanto llanto ni tanta peda. Con que sea boda me basta: la boda de un fulano con una sutana donde me pueda tomar la foto del recuerdo y me sienta, por fin, uno de los cuates de Hugh Grant.
La evidencia me dice que me voy a quedar con las ganas. Que no tengo tantos amigos y que los míos no se van a casar. Que la boda de Luis Ricardo era mi último chance.
Hace como un mes me ganó el incosciente por culpa de la peda. Después de beber tres esplendores en la hierba y ya de camino a mi casa le puse al muchacho, que ya se dice honrorsamente mi novio, "canciones de boda".
No me malentienda, malvibroso lector. Yo nomás quiero ponerme una de esas pedas, porque durante la única boda a la que he ido aparentemente no hice otra cosa más que lloriquear y atravesarme en las fotos.
*Me contaron que la boda del querido Luis Ricardo fue una monada. Debió serlo con tan bonita invitación y con tan chulo novio.

martes, julio 07, 2009

Mi ganglio y yo

Se me inflamó un ganglio y me lo fui a cortar. Así de campante, como quien se corta un padrastro a mordidas.
Un doctor inexperto me abrió la boca con metales que sabían amargo y casi me hacen vomitar.

Eso pasó hace casi un mes.

Y del ganglio no sé nada pero siento que lo extraño.

viernes, junio 26, 2009

Melcocha Barata al servicio de la comunidad o de cómo no entiendo algunas formas de manifestación ciudadana en agitación política

Me va a disculpar la soberbia, aburrido lector, pero yo creo que esa neurosis mía es una rasgo encantador.
Lástima que para alcanzar esa adorable histeria a la Bridget Jones, me tuve que aguantar tantos pinches años de bullying implacable por parte de mis insensibles compañeros de escuela.
Y no quiero matarlo de aburrimiento, desinteresado lector, con otra más de mis historias de autocompadecencia, pero hoy me puse a agradecerle al tiempo que nací en el 83 y no en el 90. De haber nacido siete años después me habría tocado chismógrafo por internet; muy pocos contactos en el messenger; uno que otro insulto en Hi5 y, con suerte, un grupo en Facebook donde se hablara abiertamente del odio hacia mí. Humillación a gran escala.
Afortunadamente el bullying no pasó de apodos malvados, burlas en grupo, y claro, comentarios hostiles en el chismógrafo de papel. Nadie me arrojó sangre de cerdo en la cabeza.

Hoy me topé con ese grupo infame de Facebook, el del odio a la niña del PRD.
Y es infame no porque yo tenga simpatía por ese partido, sino porque en ese afán de guasa chacotera, han salido insultos filosísimos en contra de esa chavita, de su aspecto, de su nombre, de su origen, de su forma de hablar. Los leí. Como si el 3°B o el 4°A se hubiera multiplicado en 187 mil 264 alumnos señalándola y poniéndole apodos ruines.
No voy a discutir la bajeza de las campañas electorales, ni el descontento y el hastío de la gente. Sólo pienso, en mi lógica cursi y melcochosa, que todos esos fans, sobre todo los que han comentado acerca de su físico, de su nombre, de su forma de hablar, son lo suficientemente mayores para imaginar que esa chavita, que no es una animación hecha para la televisión, debe estar en algún lado enterándose del asunto y resintiéndolo sin entender por qué la insultan si sólo interpretó un papel en propaganda política.
Supongo que a su mamá nomás le queda decirle "no les hagas caso, mijita".

viernes, junio 05, 2009

2004

La memoria me falla. La nitidez de los recuerdos me dice que quién sabe qué chingados estuve haciendo antes del 2004.
Será que me da pena acordarme. Será que cuando me acuerdo pego unos gritotes de todos tamaños y me río y me rasco y me doy de palamaditas en el muslo derecho.
Hoy me acordé a punta de chingadazos. Vivía unos tamaños tormentos de esos que son drama calibre chingatumadre. Muy bonitos, muy patéticos.
Ahora las cosas son de una tranquilidad envidiable y parece que en el drama se me fue la gracia.

Un fulano se quejó de mí por intensa. Y eso que me dijo que sí en 2004.

sábado, mayo 09, 2009

¿Quién se acuerda de mí?

Pasé el día googleando a hombres ingratos. Luego, para no sentirme tan ardida, me googleé.

Me gustaría contarle que encontré maravillas.

Y escuché la canción, del disco que no sabía que tenía, porque un gringo buenagente lo había subido al ipod sin que yo me diera cuenta, y me acordé de mucha gente. De gente enamorada.

Luego le hablé a Tamara y le dije que debía regalar ese disco... por ahí.

lunes, mayo 04, 2009

Why don't we do it in the road?

Ando picándome los ojos a falta de actividad cerebral.

Ayer me agarró la nostalgia cuando leí un reportaje de Marcela Turati. Escribió, como todo periodista respetable en estos días, una sentida investigación sobre las víctimas de la influenza. Y escribió, como toda Marcela Turati respetabilísima, un llegador e informado reportaje.
¿Ya leyó, enterado lector, a Marcela Turati? Si no la ha leído, deje de andar chismeando por acá y vaya a leerla. Ahorita la puede encontrar en el último número de Proceso.

No le voy a confesar a qué vino todo esto, pero ¿será demasiado tarde reordenarme a los 26?

martes, abril 28, 2009

Suspenderemos las actividades de este blog hasta el 6 de mayo

Ando muy triste, querido lector.
Me dirá frívola, pero ando piense y piense en el acto amatorio en tiempos de alerta sanitaria. Todavía el viernes me sentía segura besuquéandome en la calle al muchacho ése, como si fuera inmune a mis bichos y yo, a los de él. Hoy, ya no.



Oiga, ya sea de chía u horchata, lávese las manos y no se ande picando boca, nariz, ojos y zonas pudendas.

sábado, abril 11, 2009

Negacionista

¿Te conozco?










Ya volví de Cuba.

***

Traigo una furia atorada desde el avión. Unas ganas de deshacer y de darle con el borrador a mucha de mi historia. Ando incluso avergonzada, con los ojos chiquitos y las mejillas calientes, acordándome de eso que nunca debí decir; de esos que nunca debí querer; de aquello que a ese pobre desgraciado le gustaría que no fuera cierto y que a mí me provoca náusea por la mismísima razón.
Suena trágico, pero no lo es. La verdad es que sólo yo recuerdo mis vergüenzas a cada rato. Y cuando lo hago, la voz se me pone ronca, los ojos se me ponen serios, y me llegan 10 años más de chingadazo.
Me gustaría desatorar el asunto y que la negación fuera certeza. Dejarle de dar vueltas y aceptar la ley del hielo como evidencia de eso que después de negarlo tanto "no pasó".
Me caigo mejor cuando digo chistes babosos, así, casi sin querer.
¿Qué? ¿De qué estábamos hablando?

martes, marzo 24, 2009

Caca, culo, pedo, pis

Me caen bien gordos los locutores de radio que hablan mientras la canción todavía suena. Se me hace bien naco e irrespetuoso decir encima de la música pendejadas como "son las ocho con veinticinco en la ciudad de México; escuchas reactor ciento cinco punto siete", como si no estuviera consciente de la pinche estación que puse y no tuviera reloj.
Hoy, mientras se me iba la vida en el eje 4 sur y contaba las decenas de metrobuses que pasaban mientras yo esperaba con el coche caliente, cual Autopista del Sur, a que en el siguiente siga sí pudiera avanzar, trataba de concentrar en el radio mis furias gratuitas contra el gobierno del Distrito Federal, contra los pobrecitos y brutos brutos policías de tránsito, contra el mismísimo Marcelo Ebrard, a ver si por casualidad sonaba algo emocionante que me distrajera de la frustración del tráfico y de la espeluzante conciencia sobre la nula calidad de mi vida.
Y entonces empezó a sonar Cannonball bajito, mientras el irrespetuoso ése decía babosadas como "ojalá los Pixies vengan", alargando su intervención hasta que la voz de la canción apareciera como si lo demás no importara.
Recordé con furia todos esos cassetcitos con recopilaciones mal grabadas que me hacía cuando era niña. Esperaba con el cassete listo a que apereciera ESA canción en la programación de la que fuera estación para darle rec en cuanto empezara a sonar, pero casi siempre empezaba y terminada cortada por las tarugas intervenciones de esos locutorsuchos.
Luego le cambié a Tizano. Ese wey me cae bien.

Ayer me chocaron el coche. Antier me volví a quedar afuera de mi casa y me tuve que trepar por la ventana del baño. Hoy la salsa de las quesadillas estuvo groseramente picosa.

El teporocho de la colonia. Lo ha sido desde que recuerdo. Lleva 20 años teporocheando en Canela, en Resina, en Avena, igualito siempre, con su cartoncito de Bonafina en la bolsa de la chamarra guanga.
Parece indigente porque anda sucio y tirado en la banqueta. Sabrá dios porque su familia no lo mete a su casa. Nomás lo ven, ahí tirado afuera de la tienda de su papá, de las fritangas de sus hermanas, del negocio de los primos, como si fuera uno de los muchos perros callejeros que rondan por ahí y estuviera echando la siesta.
Ni sé cómo se llama. Hoy lo vi, como casi todos los días, y me conté los años.

sábado, marzo 21, 2009

Chupando los alambres del telégrafo

Andamos todos en el mismo mood, somnoliento lector: escarbándonos las legañas y limpiándonos las babas secas de las comisuras de los labios.










Pero no soy yo la que le va explicar nada. Vaya acá y entérese de qué diablos le hablo.

miércoles, marzo 18, 2009

Yo tenía cinco seguidores y ahora sólo me quedan cuatro

La verdad es que he estado deprimidísima sobándome los pies: resulta que los tengo todos chuecos y deformes por cosa de genética. ¿Recuerda, desinteresado lector, que la autora andaba toda emocionadota porque le valía Darwin y sus teorías revolucionarias? Pues ya no. Mi mamá me heredó sus bodrios, que a su vez le heredó mi abuelo. Mala suerte para mí. Sé de cierto que los hombres aman los pies bonitos, de esos aptos para usar con chanclitas coquetas y hacerles cosquillitas en la INTIMIDAD. Yo, básicamente, no me quito los calcetines.
Pero no, no le voy a hablar de eso después de un mes de no susurrarle cochinadas al oído. En realidad, despreciativo lector, no le voy a hablar de nada más. Nomás pasé a hacerme publicidad en este, su desierto blog.

Si fue a alguno de los conciertos de Radiohead; si presenció con pasmo y desconcierto cómo tocaban así medio desganados Creep; si es fan o medio fan, remítase a ESTA PÁGINA para leer anécdotas de su primera visita a México.

lunes, febrero 09, 2009

Fuck for-é-eee-ver o de cómo no soy genéticamente correcta pero tengo buen corazón

La asimetría le gana a mis buenas intenciones, y aun así, paso los días sonriendo como babosa. Mis caderitas de adolescente con bigotito incierto y estéril obsesión por el tamaño de su pene me dicen que no estoy hecha para la maternidad, y aun así ya tengo el nombre de un hipótetico retoño.
Ando de buenas y básicamente me vale madres ser un macho omega (porque ya expuse la imposiblidad de ser hembra) y estar destinada al fracaso en eso de la selección natural.

También ando con una coyuntura de miedo: ni me acordaba del año de Darwin. Puro instinto periodístico.

jueves, enero 29, 2009

Justo hoy se me ocurrió

Andaba hurgando entre mi basura y encontré una foto.












No es de amor; es de shock.

domingo, enero 18, 2009

Bellos y púbicos o de cómo la textura no me deja disfrutar del momento

Esto iba a ser un post triunfal que hablara de la reivindicación de mi autoestima y de cómo mi madre tenía razón al decirme durante toda mi niñez y adolescencia: "Berita, se van a fijar en ti cuando tengas 20", para consolarme de todas las burlas y los amores platónicos, siempre imposibles, que no me dejaron tener una adolescencia sana llena de borracheras fugaces, babas y fajes torpes.
Pero entonces, el recuerdo del triunfo me provocó más bien náusea, y no una figurativa, de ésas que se dicen cuando uno se enoja, se pone digno y luego mamón. No, fue una náusea física, un mareo repulsivo que me vino desde el estómago y me dejó la visión brillante y desenfocada.
Antes de descubrir que no era el pinche vasito de nescafé de máquina el que amenazaba con un ácido gorgoteo, escuché una canción de The Doors. Y entonces supe: así se siente la vergüenza.
La canción me recordó cuando le hacía de mujer fatal en el ático de una casa de madera pegada al Bosque de Tlalpan. Usualmente el soundtrack era The Doors o The Wall de Pink Floyd. No sabía, hasta la náusea de Riders on the Storm, que el recuerdo representaba pura torpeza y decadencia.
Me quedó marcado de por vida: la flacucha figura de Jim Morison siempre me pondrá mareada, sin importar que hasta antes de los 19, disfruté a lo grande de los Doors.
Pinche pavlov automático. Ya me tengo prohibido un buen número de discos, un buen número de lugares un buen número de recuerdos. No vaya ser que lo siguente en lugar de náusea sea convulsión. Todavía no sé cuál es la representación somática de la ira, acá, machín.

Y el triunfo: fue muy al estilo de cenicienta (¡Ja!). Nomás que nadie salió enamorado. Esas son las ventajas de padecer bulying juvenil y luego ponerse medio buena.


La náusea: no tenía nada que hacer ahí. Siento mucho la intromisión, ya me pasé de la raya.

jueves, enero 08, 2009

la consagración de Berenice

Estoy harta del ridículo. Lo he practicado toda mi vida con tal naturalidad que parece una de mis funciones biológicas.
A partir de ahora me gustaría hablar recio y mirar con ese dejo de ternura y lástima con el que me miran cuando digo sin querer algua ingenua o impertinente tarugada.
Ni parece, querido lector, porque su narradora de confianza tiene la voz rasposa y los senos grandes y bebe mezcal y coge cuatro veces a la semana con cuatro diferentes tipos.
La autora, en cambio, no.

No hay tal azote; no me consuele, consolador lector. Nomás ando con un Osiel atorado en la vida. Uf, qué hueva.

jueves, diciembre 25, 2008

Andaba medio perdida

Y a ver cuánto me dura el gusto.

En lugar de cena tuve una noche de limpieza. Me puse a ordenar la ropa regada; a separar las calcetas de los chones; a reagrupar los boletos de cine y a leer las cursilerías que escribí en mis diarios con dibujtos a los 14 años.
Es hora de mudarme.

Hace días cometí un error tremendo. Por andar de chismosa con una amiga entrañable terminé contándole a la amiga entrañable de alguien una cosa fea de su entrañable amistad. No fue a propósito: me quivoqué de ventana en el mensajero.
Inmediatamente me disculpé con la cola entre las patas, los cachetes hirviendo y los ojos chiquitos. Y no es que no conozca mi derecho de andar venenoseando con las personas de mis confianzas, pero sé que ofende mucho ser testigo de los venenos que se dicen de los propios, de los que se quiere.
Me disculpé, pues. Pero mis disculpas fueron recibidas como un síntoma de cinismo crónico.
Creo que tengo la sangre pesada.
No importan las buenas intenciones, siempre habrá quien ponga cara de huelepedo debido a mí.
Qué pena.

He comido mucho y he visto mucha tele. No me he quitado la pijama en dos días y tengo unas nostálgicas ganas de salir a patinar.

¿Qué vamos a hacer en año nuevo, solitario lector?

miércoles, diciembre 24, 2008

Trágate tu amabilidad corporativa (con todos mis buenos deseos)

Ohh, qué día tan complicado.
Lo he pasado todo él con la pijama puesta, los pelos enredados y los pies helados; asomándome de vez en cuando al monitor de la computadora para ver qué hay de nuevo en un día en el que es imposible que haya nada nuevo.
Afortunadamente existe el Facebook. Y aunque aún no le entiendo bien, me ha mantenido distraída buscando a las horribles personas con las que alguna vez estudié la secundaria en... Coapa (Ohhh!)
Quería hacerlo desde hace tiempo, pero nomás no lograba recordar el nombre completo ni de las chicas que fueron mis "mejores amigas" durante varios años. Con todo, no soy una mujer que olvida. Mi memoria podrá ser huevona, pero mi basura siempre me devuelve el recuerdo: encontré la invitación de la cena baile que se hizo cuando terminé la secundaria, y cada una incluía los nombres de todos los estudiantes de la generación.
Ando en eso. Siento un malsano orgullo.
Voy en orden alfabético buscando cada contacto. Ninguno parece extraordinario. Con ninguno hay amigos en común.
Y me late el corazón como si les fuera a ver las caras de frente, pero, básicamente, es frustrante: no hay gran cosa, no puedo saber más de lo que la fea foto del perfil me deja saber, y son poquísimos los que han dejado su huella en internet.

Debería cambiar el perfil de este blog. Tan expuesta yo, tan resentida social.

Ahh sí, las fuentes informativas. Me caga que manden correos personalizados con felicitaciones decembrinas. Si lo van a hacer, manden un correo general y se acabó. Nada de poner mi nombre como si de verdad me conocieran.

Ay, pobrecitas las fuentes. Qué culpa tienen ellas de mi amargosidad sin chiste.

Felices fiestas.

sábado, diciembre 20, 2008

El abandono

Hoy, después de días y días y semanas y casi meses me metí a ver qué pedo con Melcocha Barata.
Desde hace más de una año cada encuentro con el blog es una sorpresa. Ha dejado de ser familiar todo él, su contenido y sus nuevas aplicaciones.
Hoy encontré una silueta verde y tintineante que decía algo así como "tienes dos seguidores". ¿Quién podría seguir a Melcocha Barata en pleno abandono? ¿Desde cuándo existe esa silueta tintineante y dónde le pico para crecer los egos de mis amigos?
Una de los seguidores es Sofía, mi amiga. Qué bonita ella, tan considerada.

jueves, octubre 30, 2008

con tu pendejo saquito de pana

Siempre he sido una envidiosa discreta porque me enseñaron que la envidia no es cosa sana. Entonces cada que me encuentro con alguna bonitilla joven y talentosa, me hago como la complacida; como si fuera empatía la que me gana y no la envidia. A veces, en mis mejores momentos, me hago como la indiferente buena ondita.
La verdad es que no tengo justificación, pero me caga caer en la cuenta de que empecé mi adolescencia a los 20.

martes, octubre 28, 2008

Una vez soñé con dios

Sigo con la cabeza errada y la hipocondria me infla la panza como a las 6 de la tarde.

Religiosa por temor, como todas las noches se persignó ignorante de por qué lo hacía. Cerró los ojos después de unos cuantos ruegos informales y durmió.
Despertó, en pleno sueño, con la absurda necesidad de hablar con él.
–¿Dios?
–¿Mhhjj? –contestó una voz apacible que venía de su propia almohada.
Con los ojos abiertos ante la oscuridad de su habitación, supo que eso, Dios en su cama, no estaba bien, sobre todo porque millones de personas hambrientas y desprotegidas lo necesitaban a lo largo y ancho del redondito mundo.
¿Qué hacía precisamente en su cama individual (perdiendo el tiempo con dormitadas y quitando espacio para la postura sana)?
–No tienes que estar conmigo, yo estoy bien –le dijo ya con temor y una desconfianza declarada.

Supo que eso, Dios en su cama, no estaba bien. Supo también (y porque él se lo dijo después de tantas) que su omnipresencia hacía inútil cualquier intento de resistencia.
Y entonces supo definitivamente, ya remitida en conclusiones infinisetimales, que esas viejas charadas del bien y el mal eran la pura verdad, y es que las impertinentes mordidas del flaco y verdoso Dios en los huesitos de la pelvis, no eran más que lujuria y perdición.

No era Dios.

lunes, octubre 27, 2008

A falta de carnita (post larguisisísimo que ni parece de Melcocha Barata)

Alguna vez intenté incursionar en el mundo de las revistas de entretenimiento. A un editor se le ocurrió que yo podría escribir bien de "ciertos temas", así como sexo y amorrr (jojojo) pero sin el sermón y el aire experto de respetadeeeeeesimas como Anabel Ochoa. Me dijo que me inventara un personaje y que sacara historias cotorras. Lo hice esperanzada y escribí como si no fuera yo.

Esa nueva narradora se dio el lujo del sarcasmo, de la acción, de la buenaondita.

No resultó. El experimento no pasó la revisión del primer texto. Pero ya que lo escribí y que ha estado guardado por tanto tiempo, pus que salga el pobre para que se oree tantito. Total, fue el debut y despedida de aquella narradora a la que creí ideal para aquel editor.

La incondicional
Malena Dolz

Sin preguntar si podía le ofrecí al chileno un colchón matrimonial de unos 10 años de antigüedad que quién sabe por qué había sobrevivido a la fiebre redecorativa que le había agarrado a mi madre hacía un par de años. De todos modos todavía aguantaba muchas buenas faenas.
Después de regalarle un par de discos –originales- y esponsorearle comidas y pedas, el colchón se me hacía el regalo más romántico que podía darle; qué mejor obsequio que un espacio suave donde dormir con amante incluida: yo.
Fui con mi madre, y bajo el lastimero argumento de que el guapo chileno estaba en banca rota, pobrísimo, desamparado y corrido por ese par de abogaduchos borrachos que le rentaban el cuartito de Miguel Ángel de Quevedo, le rogué que me dejara regalarle el mentado colchón arrumbado debajo de su cama.
­­­–Pobrecito. Su papá se atrasó con la mensualidad y no tiene ni para una colchoneta. Duerme en el piso ahí todo adolorido y nosotras ni usamos este colchón.
La verdad era que muy cerca de la Universidad había encontrado un lindo departamento que desde hacía una semana ya compartía con un amigo. El lugar no era lo mejor: dos habitaciones medio iluminadas, una estancia más bien chirris, un baño y medio y nada de elevador, pero tenía vecinos extranjeros, estudiantes también, acostumbrados a las fiestas y al ruidero.
Yo, emocionada como una recién casada, me puse a buscarle cositas para llenarle el lugar y ahorrarle la vida hasta donde me alcanzara porque me había convertido en algo así como su “mejor amiga”, de esas revolucionadas a las que no les importa tener encuentros casuales con sus cuates; enamoradísima EN SILENCIO, pues. Digno de telenovela.
Entonces, ante la mirada ruda de mi má que no toleraba ni tantito a mi enamorado chileno porque era muy mugroso y le encantaban las marchas, el interesado pasó con su próximo roommate a recoger el colchón a mi casa en la lejana Cuauhtémoc.
El roommate rentó un camión de fletes y después de la escuela nos fuimos emocionados hasta mi casa. Yo, muerta de incomodidad lo veía imaginando el momento en el que reestrenáramos el colchón. Y qué me importaba el calor de mayo y el tráfico de Insurgentes y la brutalidad del conductor flacucho con pinta de judicial; yo era su “mejor amiga”, casi su novia, casi.
–Vas a poder tirar ese catre feo. Te subes y parece que se va a romper, y con trabajos cabes tú. Jajaja. (¡ya no vamos a dormir en el piso!)
–Sí… chido ¿no?
–Chido. (¿chido?)
Ya antes había hecho sacrificios brutos “por amor”. De entrada mi virginidad que le valió rábanos; lo de menos. Pero qué tal la vez que di 200 pesos para que lo bajaran de la patrulla, y es que al muy sonso lo cacharon con chela en mano en plena calle (nunca me pagó); o la vez que le presté 500 pesos para irse a Mazunte… sin mí (nunca me pagó); o cuando me quedé toda la noche terapeándolo por la novia chilena que ya le había dado aire; o cuando se cayó de la silla porque estaba muy borracho y le puse hielo en el moretón; o cuando… argh, patético.
El siguiente viernes celebramos la gran inauguración del depa y el cumpleaños de Luci en el depa, o ese era el plan. Yo no había comprado condones (casi siempre los compraba; a él le encantaban unos baratos de marca “Don Juan” que a mí me daban un montón de miedo) porque habían sobrado dos de la última vez, antes del traslado del colchón.
Llegamos y crash. Mi chileno estaba con la flaquísima Verónica; una chica con figura de modelo brasileña a la que ya le había echado el ojo desde hacía meses. Esa coqueta bebía de la botella y fumaba muy a gusto sobre el tapetito naranja –monísimo- que yo le había comprado.
–Oye Male, ¿y si se van a los ajenjos un rato? Ya sabes. Los alcanzo luego y regresamos a seguirla. Diles a todos ¿no?
–Pero ya habíamos quedado y ya compramos todo. (Cabrón, no me puedes hacer esto)
–Pues lo guardamos para al rato. Ándale, diles. Aquí ya se armó.
–Oquei… suerte. (Mch).
Me puse borracha en 15 minutos. Recuerdo que una de los Tigres del Norte, oportunísima, me hizo levantarme de la silla y tratar de cantarla frente a todos.
Showsazo.
Pero entonces, cosa del destino o de algún desgraciado que le pareció gracioso ponerla en ese tugurio snob sonó la definitiva, la crucial: La Incondiconal de Luis Miguel.
“Tú, la misma de ayer / la incondicional / la que no espera nada / Tú, la misma de ayer / la que no supe amar / no sé por qué”.
Pura sabiduría; pura triste verdad; pura autocomplacencia. Ahora sí la borrachera era inaudita, jugosísima y decadente.
Un rato después llegó bien contento. Yo ya había dejado de llorar, en parte porque otro cuate se me estaba lanzando y pus ya qué, ni modo de no demostrarle que yo también podía tener mis ligues aparte.
–¿Lo hisshhieron?
–Sí
–¿Dóoonde?
–Pus en el depa.
–No, ¿pero dónde? ¿En el cuarto, en la sala…?
–Pus en el cuarto. ¡En el colchón!
–¿Te pusiste… condón?
–Sí, de los que habían sobrado la otra vez.
–Shido.

Jamás “estrené” el colchón. Apenas y me recosté un par de veces en él. Comenzó a salir con Verónica y luego se consiguió una novia que estudiaba filosofía, que le encantaba ir a las marchas globalifóbicas y que tenía una izquierdosa madre chilena.
Pero eso sí, seguí siendo la “mejor amiga” todavía largo tiempo más. Hasta que un día, después de una fiesta fui yo quien lo llevó borrachísimo a su casa, porque la novia indignada por su irremediable estado de bulto, se había largado después de un panchote a casa de una amiga.
Repetiría el patrón tiempo después, pero ya sin tanto sacrificio, nomás con la ligereza de las relaciones casuales con todo y confesionario y chofer. Y es que a mí, francamente, me parece muy civilizado eso de poder ser cuate del amante sin un compromiso mayor, pero todavía no le agarro el modo y me sigo enamorando. Vaya.
Bah. Ahora me pregunto si él alguna vez escuchó La Incondicional con atención, y si lo hizo, ¿habrá pensado en mí? Ojalá que no.


*Cómo se nota que ando carente de ideas. No señor, lo que me falta es tiempo y vitaminas, pero ya vendrán tiempos mejores.

lunes, septiembre 22, 2008

Rudo

Ya no recuerdo con el cuerpo la vida de antes. Ya no me nace el globo histérico en el pecho recordando las siestas vespertinas que podía darme después de comer en el Chentito, la fonda que me alimentó durante toda mi adolescencia hasta su final final. Ya no me mareo al reconstruir aquella tarde, después de la escuela, que gasté completita acicalando mis formas con tal de verme chula en una fiesta. Ya no me acongoja la panza y la piel la inexistencia de mi tiempo libre y el recuerdo de los años bonitos cuando una mano en el pezón equivalía al vértigo de la vuelta más mamona del juego más mamón de six flags.
Ya hasta se me confunden los nombres y las bocas. Aunque más que confusión es economía. Ahora mis recuerdos se agrupan, los muy intransigentes, en categorías que no respetan historia, ni tiempo ni identidad. Y si besé al rudo, por rudo lo confundo con el tatuado. Y la cara es la misma, aunque años anden de por medio diciendo que no puede ser. Igual no lo recuerdo con el cuerpo. Será por eso que ya perdieron el privilegio de la cajita particular.

lunes, septiembre 08, 2008

Febril y sudada

Hacía mucho que no sufría por la bronquitis ni las fiebres me hacían delirar señoras chambonadas.

Soñé que se moría Carmelita Salinas y que me enteraba por la nota de un periódico. La edición era como de periódico de antaño: todo amontonado, todo en blanco y negro y con una fotota espantosa. Lo leía parada al lado de la ventana de mi cuarto, y decía con genuino asombro "¡no mames, se murió de un paro cardiaco!"
Hace un par de semanas soñé que escuchaba en la radio que se había muerto el tal Sopitas. Decía también "¡no mames!", como cuando mataron a Paco Stanley, y hasta sentía un poco de tristeza. Hace unos días lo conocí. Le hablé para decirle que me urgía una entrevista que él está negociando. Debí romper el hielo con la anécdota del sueño, pero no me dio la gana. A la fehca no me ha resuelto. Debí. Igual y le hubiera echado más ganitas.

Hacía mucho que no enfermaba con tremendos sudores. La última vez que mis delirios se pusieron juguetones, me creí en medio de un partido de futbol. Los jugadores, unas cortinas feísimas que mi mamá todavía conserva, se me venían encima.

domingo, agosto 31, 2008

Vieja de jalón

Creí que para entonces andaría lamiéndome las lagrimitas con todo y mocos. Es la hora que no siento nada, nada. Si acaso, un estridente dolor de cabeza que me trae en la cruda perpetua, pero es cosa de mi cuerpo y de genética y de todas las cosas que le voy a recriminar largo y tendido a mi padre la próxima vez que lo vea allá por el 2010. No es cosa de edad.


Ya van los 25. Me sigue doliendo la cabeza como a los 23, como a los 12, como a los 48.


Hablando de años. Necesito una canción ad hoc que recuerde bien, porque la falta de atención me ha dejado descelebrada: sin velitas, sin pastel, sin ausencias etílicas, sin llantos embarrados.

Es la edad la culpable. Su culpa es que yo sea incapaza de escribir entradas coherentes y chistinas, como solía hacerlo en 2004. Pero sigo con las bolas firmes. Muéranse de envidia.

No vieja de respeto, vieja de jalón

Seguro se llevó esa mala impresión por los lentes de sol. Seguro fue por la voz ronca y las maneras coquetas con las que hacía preguntas bien rebuscadotas, a sabiendas que por respuesta tendría un mensada como "ay, ahora sí me dejaste pensando" superfresa.
No sé de dónde vino es mala impresión: cómo diablos me las ingenié para convertirme en la idiota de la historia. Yo era la reportera interesante y ellos, una bola de pseudorockstars a quienes había que poner en su lugar por engreídos y afortunados.
Sí, soy una resentida social, pero con intenciones justicieras.
No puse a nadie en su lugar, ni por más feo su rostro y desubicadas sus yaquisieras intenciones. Y la culpa la tuve yo, por andar de risueña pavoneando mi delgadita figura en sus narices y por andar defendiendo eufórica mis ideas de "rojilla" estudiante de la UNAM.
La cosa era no abrir tanto la boca más que para soltar un rasposo "no, ni lo sueñes". Pero no, tenía que salir con mi rotunda indignación por la marcha del sábado y una perorata apasionada y chairísima al respecto. Sorpresa: resultó el antídoto perfecto a mi soberbia y se dio el lujo de verme con asquito.
Cierto, la anécdota fue sólo el pretexto. No me atrevería a decirle a nadie un "ni lo sueñes", soy muy blandita para eso.

lunes, agosto 25, 2008

Disponibilidad inmediata

Después de meditarlo... y de mojarme con el pinche aguacero, y de entrar a un cajero en una calle solitaria a las 22:30 horas, y de correr, y de berrear, llegué a la conclusión de que esqueloqueloquepasaesquesoymuypendeja.

Eso de tener episodios mujeriles revanchistas a la Amanda Miguel en plena estación División del Norte y con New York Dolls como soundtrack es revitalizante, tanto como para hacerme lucir supersexy con los ojos rojos, el vestido mojado y las mejillas chapeadas. La cosa es que no debería tener episodios a la Amanda Miguel por más supersexy que (crea que) me vea. No, está mal, es ridículo, es infame, es de mujercitas indignas, de adolescentes rogando por golpiza, de morritas con rayos güeros en el pelo, de suecos (zapatos, no hombres) blancos, de mal gusto.



Sí, como dice la cabeza de este post. Nomás es cosa de tiempo. A ver si es chicle y pega.





Prrrrttttt. Sigo emputada.

miércoles, agosto 20, 2008

Por cierto

La melcocha anda más pegajosa que de costumbre. Le da por el besuqueo, el escote y el parpadeo veloz. Será el verano que anda muy fresco dejando sus lloviznitas en las calles.






Ya volví y tengo un pie jodido.

jueves, agosto 14, 2008

De cómo el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española me confunde en ciudades donde el modo imperativo necesita tilde cual palabra aguda

¡Pará!

¿Ahhh verdad?

La verdad es que soy una nacota y no verifiqué si sebo era sebo o cebo. Pero debo decir a mi favor que la definición en el diccionario me confunde ahora mismo. Nah, en realidad estoy peda. Peda con cerveza Corona, y es que las cervezas uruguayas estaban más caras y sólo me alcanzaba para la conocida.

No, en serio, me he angustiado mucho con el asunto. Pero ya se me pasará. Mientras tanto: perdón por ofender su fatua lectura con mis babosadas. Besitos.

Ahh sí, el comentarioturístico, gooooey:

lunes, agosto 11, 2008

Las almohadas apestan a cabeza cebosa

Buenos Aires es bonito. Nuestro hotel, no...

domingo, agosto 03, 2008

Cuando viva frente a la Plaza de Santo Domingo

Nunca me ha avergonzado ser una mujer de clichés y encandilarme fácilmente con referencias literarias, como nunca me ha avergonzado ser en las fiestas una suerte de tío borrachín e impertinente, aunque esté más sobria que el respetable completo (eso del respetable lo tomé de La Jornada, se me hace muy propio, muy elegante).








La Plaza de Santo Domingo fue sólo el pretexto monón para sacar lo del tío brorrachín impertinente.
Se me da fácil eso de ponerme estúpida en las fiestas y hablar como si fuera un cincuentón fanfarrón fumándose un puro y nalguenado a la sobrinita prematuramente desarrollada. No lo puedo evitar. Cada frase la termino con un cabrón y me vale si es mujer la persona con la que hablo, no lo cambio por cabrona. Grito groserías a lo pendejo y me jacto de la blusita apretada que cada tantos minutos termina dando el botonazo.
Me dijo Sofía que eso asusta a los hombres tímidos. Yo digo que aburre a los listos y encandila a los chamacos.
Bueno, la verdad es que sí me avergüenza. Yo sólo quiero ser la chica ideal. Ajá.

martes, julio 29, 2008

Mama accesoria

Me voy a hacer una reducción de busto.






Ay, ya sé que no se entiende ni madres, pero como diagnóstico médico es muy fancy.

lunes, julio 28, 2008

Muchachita desenvuelta

No me queda de otra.

martes, julio 22, 2008

Hombrecito

Hoy desperté muy normal: con el mismo color de piel, con el mismo tamaño de ojos, con la misma narizota, con el mismo pelo lacio. El sostén me quedó justo, como siempre, y me sobé las mismas estrías, ni más ni menos.

No sé en qué momento me cambió el cuerpo, pero para el mediodía yo ya olía como hombrecito. Y aunque del escote se podían ver unas timidísimas redondeces luchando contra el esternón huesudo y saltón, ese bigotito en cierne y el olor de hombre me enterraban en la cabeza la idea de que me estaba convirtiendo en machito.






O será que se me olvidó ponerme desodorante en la axila izquierda.

viernes, julio 18, 2008

Dopamina

Antes me enamoraba cada tres días.

Made in China

No sabía que los cigarros tenían fecha de caducidad. Justo ahora me vengo dando cuenta.
Guardo una cajetilla de Marlboro que un fulano me regaló hace unos cuatro años. Nunca me los fumé porque se los compró a otro fulano sin puesto que vendía cajetillas a 10 pesos.
Yo estaba enamoraDÍsima pero el detalle me ofendió. Pinche regalo barato.
Alguna vez escuché que por ahí se vendían cigarros pirata que rellenaban con estiércol. Para cuando la cajetilla llegó a mi bolso, yo ya me sabía la historia.
Me dio miedo fumar mierda.


Mis Camel caducan en febrero de 2009. Para entonces yo ya habré dejado de fumar.

miércoles, julio 09, 2008

No le entiendo al Facebook

Y me pregunto si el blog sentirá rencores por andar escribiendo de otros amantes. Bah.

Decidí que ya era hora de integrarse a la sociedad. Que tener una cuenta de MySpace a nombre de un tal Juliancito no era decente. Que eso de andar comentando en fotos de gente que posó en traje de baño en su viaje de generación a Acapulco no estaba tan mal.
En realidad me dijeron que esa madre del Facebook era efectivísimo para espiar gente, como a ex amantes ennoviados, o a cabrones que jamás me hicieron caso. Para eso sirven estas cosas ¿no?

Mch.

lunes, junio 30, 2008

Chido. Te cuidas. Bye.

No cuento despedidas recientes, aunque me gustaría decir un par de hasta luegos con mucha diplomacia engarrotada para que me creyeran que lo digo en serio.

(Con dedicatoria especial) Te lo lavas.


Pfff.

domingo, junio 15, 2008

Comezón, comezón

Dicen que me vieron lloriqueando en la Narvarte, afuera del metro Etiopía, cerca de la Álamos.

martes, junio 10, 2008

Comunicado

La Melcocha es la Melcocha y en su blog dice lo que le viene en gana y como le viene en gana: viscerosa, puercota y cursimente.
La reportera se llama Berenice Andrade y conoce, aunque sea tantito, de su oficio. Lo respeta y ñoñamente le apasiona. Firmando es imparcial.

Lo digo por si hay confusiones: esto es Melcocha Barata, de la Melcocha a la que le gusta jactarse de su cursilería de baja estofa.

lunes, junio 09, 2008

Yuko and Hiro

En realidad era Sawako y Matsumoto, pero las cosas cambiaron con los años y de Kitano pasamos a Blur en un saltito.
Tanto cambiaron que vuelvo a ser Berenice o Bere o Niche. Es igual.




Pronto terminarán los pots raritos y quedarán en el olvido los incendiarios. Es que me sale lo maternal y me pongo fúrica e intransigente.

domingo, junio 08, 2008

El Festival Colmena estuvo *así* de matar a mis amigos

Yo no fui porque, por gracia divina, nunca se me antojó.
Mientras yo estaba echada despatarradamente en mi sillón muchos de mis amigos luchaban por no morir atropellados en una carretera federal sin iluminación alguna. Mojados, entumidos, hambrientos, enojados y asustados, caminaron por horas para conseguir transporte de regreso a la Ciudad.... mientras los organizadores del Festival estaban ajenos a la potencialmente mortal situación que su mala organización había propiciado y sin la facultad de materializar ese regreso seguro que habían prometido al vender los boletos de su "festival de primer mundo".
No fui, pero me indigna imaginar que, si las cosas hubieran resultado peor, ahora mismo estaría tristeando y llorando a algún amigo hospitalizado por la negligencia de 2abejas Producciones. Por fortuna los míos están enojados, pero ilesos. Habrá a quien no le fue tan bien.
Y como este es mi blog y yo quiero mucho a mis amigos me quejo amargamente. Usted, amodorrado lector, desamodórrese y quéjese cuanto pueda y donde pueda, a ver si ya nos van ofreciendo mejores servicios que nos cobran como si fueran de primera.

Acá se están organizando para quejarse:
http://www.diezauno.net/2008/06/colmena-2008.html

Por lo menos diga en voz alta que le disgustó, que siete canciones, por más orgásmicas, no merecen la agachonería de decir "estuvo chido, ya ni modo".

sábado, junio 07, 2008

Desventaja

Esta semana me cargó la chingada. Me agarró desprevenida por andar de sonrisitas y poniendo cara de idiota.
En tres días me baja (la chingada que me cargó), y yo vuelvo sin pena a mi 1.60 y a mis queridas estrías de mujercita normal. Ay, qué chistosa.

miércoles, junio 04, 2008

"Te borré de mi disco duro"

Y aunque podría ser el nombre de alguna canción chillona de happy punk en español regiomontano, es más bien una de las respuestas más contundentes a mi rogonería. Y ni así me acongojé.
No tengo fotos de mí misma. El que tenía las borró de su disco duro, a secas, sin metáfora amorosa, literalmente.
Y como he pasado los últimos seis años siendo relleno de las "¡foto, foto!", no hay registro de mis cambios, ni de mis gestos, ni de mis miradas coquetas o borrachas. Nada, pues.

martes, mayo 27, 2008

No lo sé de cierto, pero

melcocha.
(De miel y cocha, t. f. de cocho, part. irreg. de cocer).
1. f. Miel que, estando muy concentrada y caliente, se echa en agua fría, y sobándola después, queda muy correosa.

Hace no muchos meses un muchachón de pecho orgulloso casi que me obliga a ver un película. La verdad yo, como soy de peladota, tomé ese DVD y lo refundí en el rincón más polvoso del mueble donde guardo los discos.
Luego ya la insistencia del del pechito orgulloso me obligó, casi a latigazos, a ver la pinche película y liberarme del compromiso intelectual. Porque los jóvenes de hoy hacen ese tipo de compromisos.
Terminado el asunto me subió una fiebre escandalosa de plagio. Debía yo encontrar el pretexto para decir en voz alta ese par de frases finales de la película; debía yo aprender a hablar francés para decirlas bien; debía yo ser otra para tener el honor.
Y así anduve yo, como muñeco barato al que le aprietan el brazo y dice la misma frase horrorosa una y otra vez, repitiendo el par de frases como sólo una peladota que no sabe francés puede repetirlas: mal.
Al joven gorrión le valió el esfuerzo. A mí se me pasó el furor.
Sólo me aplaudió un intento cuando, borracha, cambié el sentido de las frases. Entonces acepté, sin vergüenzas, que no soy una mujer y sí, una infame.

No me da pena plagiarle a la RAE. Total, el acierto es inaudito.

sábado, mayo 24, 2008

... so, why don't you kill me?

Me esguincé el brazo durmiendo. Me dormí sobre él.

viernes, mayo 16, 2008

Migraña

A veces, cuando la gente es pendejamente imprudente, la melcocha se pone chipil y a la mensa le da por llorar. Luego le da dolor de cabeza.

viernes, mayo 09, 2008

Coqueto

Me subí al taxi de un gordito en bermudas el martes. Andaba muy engelado y con la piel brillosita de crema Nivea. Olía.
Sonaba en su radio la voz de Mariano leyendo un poema muy llegador, de esos que son más bien un relato manchado de algún chavito que le paga a su papá para que lo pele o de una madrecita sufriendo por sus hijos.
Y entonces, a la altura de Municipio Libre y Plutarco comenzó a coquetearme:

-¿Sabes en que pienso ahorita?
-No...
-No pienso en el momento de placer que me puedes dar. Pienso en el Sida.
-Ahhh...

Yo creí que ya había valido madres. Que mi cuerpo iba a ser la próxima portada de Metro con una foto horrorosa en la que segurísimo iba a aperecer con los pantalones abajo de las nalgas.
Pero no, resultó que sólo estaba tanteando sus posibilidades, y de paso averiguando si tenía Sida. No le dije que sí, pero por si las dudas contesté con tono muy alarmante.

Me bajé.

-Se cuida, güerita.




***
Luego recordé cuando un wey de lentes me dijo que el Sida era muy "eighties", igual que los condones, la penetración, la intimidad. Superretro el gordito.

sábado, mayo 03, 2008

You're gonna lose that girl... yes, yes, you're gonna lose that girl

You're gonna looooooooooose that girl...









Las actrices de reparto también se hartan, o lo que es lo mismo "también las chicas feas tienen corazón", y más si están medio sabrosas.

domingo, abril 20, 2008

Yo quería comprarme una casa

Bancomer me engañó. Me hizo creer que mi vida podía ser maravillosa con su comercialucho ése donde salen unos jóvenes trabajadores dueños de un flamante loft en el centro gracias al crédito hipotecario "tu primer crédito hipotecario Bancomer".


Claro, a mí también se me sale el zapato cuando estoy danto de tumbos ridículamente ansiosos por la oficina. Es un síntoma de la juventud, aparentemente en éxtasis perene. Hasta se agarran las manitas. Pinches putos.

Resulta pues que con el miserable sueldo que gano y las miserables prospectivas de mi futuro no puedo aspirar más que a un miserable departamentitito de 35 metros cuadrados en Cuemanco. Y así no puede ser. El hacinamiento en lugares pequeños provoca la inflamción de las glándulas suprarrenales (comprobado por Edward T. Hall). No quiero vivir sola y no quiero las glándulas suprarrenales hinchadas.
Para poder tener de menos uno de esos loft que promociona muy chic la cosa el puto comercial tendría que pedir un crédito a 45 años. Pero no dan créditos a 45 años.
Soy una muchachita precavida, paranoica y maternal. Esa clase de mujeres no pagan renta; se compran casas y luego viven ahí con sus gatos hasta que alguien las encuentra en estado de descomposición.

viernes, abril 11, 2008

Insomnio

Me puse tapones en los oídos para no escuchar el ruido de la calle. Los latidos son un escándalo. La acústica de mi cuerpo es impecable.

domingo, marzo 30, 2008

Cause I'm just a teenage dirtbag, baby

Anoche me perdí, según los estándares de Sofía, del "concierto del año".
Me lo perdí, de cuerpo presente y sin acreditación de prensa, lo que me habría dado, tal vez, un poco más de dignidad.
Mejor. Así pude ponerme ebria sin temor a chocar impunemente contra una pared con un gafete de prensa colgando de mi cuello. Chocar contra las paredes por ebriedad debe ser una actividad sin prejuicios ni compromisos, y hacerlo mientras -aparentemente- se está en horas de trabajo le achaca todos los prejuicios y compromisos que un ebrio solitario no puede cargar.
Me interné, más anónima que de costumbre, en la muchedumbre y bebí todo el vodka que mi figura de 43 kilos me permite. Tres vasos.
El anonimato me atrapó hasta la sordera. Y entonces me di a la vagancia, mientras los rubios candienses se esforzabn por ofrecer, según los estándares de Sofía, "el concierto del año".
Me recuerdo, sin recordarme en verdad, caminando con las piernas enredadas y el pecho pegostioso por el vodka con agua quina que me derramaba en cada trago.
Y sí me sonaba grande; me sonaba a que podía ponerme eufórica ante los güeritos sudados y sus esfuerzos canadienses; me sonaba memorable aunque mi memoria no estuviera interesada en participar, pero estaba yo tan afligida por la ausencia de saludos que sólo oí los ecos de la escena, esa misma que me aventó a la salida de emergencia al lado de los baños.

Sabias las palabras de Manzanero (¡ja!): entre tú y yo no hay nada personal...

Sólo una insatisfecha relacion profesional.


Aun así, parecía una epifanía aquella fiesta con güeritos y mariachis y Ximena Sariñana. Ajá. No, ya en serio, el concierto de Broken Social Scene estuvo muy bueno, ojalá me hubiera dado cuenta. La culpa la tuvo Tatiana, esa chica con la que estudié en la secundaria, y a la que sólo me la encuentro para recordar mis complejos adolescentes. A los 24 adquieren nuevas dimensiones, por fortuna ahora gano dinero.

viernes, marzo 28, 2008

Combat, baby

No, la ausencia no tiene excusas. La ausencia no puede decir nada porque la perrita se fue hace un par de minutos cubriéndose los pechos con un playerita barata que compró en Wall Mart. La cacharon, medio borracha, manoseando a un tipo muy feo.
Luego llegué yo y se le acabó la diversión a la sin vergüenza aquella.

No me siento bien. Es como si las hormonas y los espamos me llevaran de la mano a la computadora. La cosa es que el dolor físico no es buen consejero; me abruma tanto el esfuerzo que de verdad no tengo idea de qué escribir. Y eso de alimentar el blog mientras los cólicos menstruales (sí, menstruales, así se llaman) retumban en todo su esplendor, se me ha dado ya casi por costumbre los últimos seis o siete meses.
Debe ser una variación posmoderna del síndrome premenstrual. Me siento importante.

Se dice que soy poderosa. Lo digo yo. Creo que logré que trajeran a Metric deseándolo muy fuerte. Ahora, con mis poderes en evidencia, pueden hacer sus peticiones. Ya veremos si me da la gana desear muy fuerte por ustedes.



Qué bien baila esa mujer. Vayamos todos a verla.

jueves, marzo 27, 2008

Un dos tres por Berita que está debajo de la almohada

lunes, febrero 11, 2008

Totalitarismo nominal

La Melcocha soy yo.











Y a quien no le parezca que no se chupe los dedos.

jueves, enero 31, 2008

Siempre quise ser muy bella para no tener que trabajar

Y trabajo unas 12 horas diarias.

lunes, enero 28, 2008

Complejo de fan envidioso

El concierto al que me refiero abajo en el post que seguramente nadie entendió fue el de Peter Bjorn and John.
El concierto fue harto emotivo con todo y que sonó muy raro y estaba retacado de weyes con la cabeza engomada y camisas apretadísimas abiertas hasta el pecho. Yo digo que es culpa de Ibero 90.9 pero no me voy a poner a discriminar. Además escucho la estación y hasta soy fan del programa matutino.
Sí, el complejo del fan envidioso o según nomenclatura plaquetiana el complejo césarcostitis me dio muy duro esa noche entre tanto tacón y tanto gel esperando Young Folks para poder irse a comer tacos. Pero el vodka es noble, y como ahora soy casi una borrachota, luego luego me puse muy tolerante... hasta que vi al reportero de espectáculos dar vueltas con cara amenzante y libretita de reportero serio en mis territorios.
Y entonces la césarcostitis tomó nuevas dimensiones. El reportero de espectáculos estaba en MI concierto, del que yo ya había escrito; hablando con MIS fuentes, de las que yo me he encargado noblemente de apapachar por un año. Ash, me muero de celos. ¿Por qué no siguen con el orden natural editorial y escriben de telenovelas y conciertos de Alejandro Fernández? Ni los scenesters, ni los hipsters, ni los indie, ni los geeks son parte del target de esa sección.
Sí, ya sé, qué mezquina soy.

domingo, enero 27, 2008

I am more me

Elton John and John, Peter Bjorn and Bjork, Peter Bjorn Barbón, Peter Bjorn sin John.















Qué bonito concierto.

miércoles, enero 23, 2008

No creo que lo pienses

Viene Rod Stewart a México y, básicamente, me vale madres, pero no puedo omitir lo calurosa y contoneante que me pongo cuando escucho uno de sus más grandes éxitos.
Eso pasa casi siempre en algun microbús en cuyo radio suene Universal o Mix FM. Y entonces me pongo muy seriecita, recargo la cabeza en el cristal y pongo los ojos bien quietos mirando al horizonte. No me muevo para estar concentrada y que no se me salga por ningún lado alguno de esos detalles borrosos de mi efímero éxito casi sexual. El efecto se potencia cuando es el cover de Paris Hilton.



Es mejor de lo que imaginé.

Que alguien me invite a una fiesta donde pueda bailar esta canción. Por favor.







********************************
Rod Stewart lucía en su juventud como La Prohibida pero sin maquillaje. Esta canción también me deja engarrotada.



Que alguien me avise cuando venga La Prohibda.

sábado, enero 19, 2008

La Madrid... mis polainas

Esperaba la casualidad de mi vida, la más grande (ay, ya sé... soy predecible), y me encontré con una chiquita. Hoy, chiquita.
Resulta que no hay botana después de las seis y que la mujer que parecía española, hija de un exiliado iletrado de la guerra civil, no es más que una empleada de maneras rudas y acento de barrio peligroso. ¿Y los hijos? Los hijos tan guapos ellos, esclavizados por la dura española quien los obliga a atender las mesas del pútrido pero legendario changarro, no son más que los hijos monos de una mujer de rudas maneras llamada Concepción Moreira.
Concepción Moreira no es La Española; ni sus hijos, mis fantasías; ni Osiel (Ohhhh), mi Palinuro.
¿Dónde anda la casualidad? Ésa me la reservo para las pesadillas.

Sí, ando peda. ¿O qué esperaba, confundido lector? ¿Que iba andar de cantina en cantina sin tirarme al pedo?

miércoles, enero 16, 2008

Pel(i)onera

Ando con los hombros pelones y una colita infame pegada a la cabeza. Me corté el pelo hace poco más de un año y sigo en la pendeja con porte de playmobil sin remedio ni consuelo ni nada.

Seguro por eso me volvió la migraña.

lunes, enero 14, 2008

Me lleva la chingada

A alguien muy listo de la sección de junto se le ocurrió comer algo con harta cebolla. Aromatizante natural que lo hará sentir en la cochambrosa fritanguería de su confianza.
Me compré una falda monísima. No sé cómo chingados se llama el corte, pero tiene una especie de faja que me acintura como rumbera de los 40. La encontré en talla extra chica. No me deja respirar.

sábado, enero 05, 2008

No, ya en serio

Yo no hago recuentos ni prospectivas, pero me gusta un chingo acordarme del pasado y hacer conjeturas morbosas de lo que va a pasar. Ajá, la perspectiva.
Si escribo así, tan en primera persona, tan olvidada del lector y de las reglas narratológicas es culpa de la madrugada y de un disco cursísimo de una banda cursísima: melcochosa, maricona, para nenas o para weyes putines que se ponen a llorar cuando los corta una vieja. Una vieja.
Nunca supe si mi ex novio (ex-no-vio) lloró cuando "lo corté". Una vez lo vi con los ojos acuosos y grandotes por algo que dije, pero no pasó de ahí. Yo "lo corté" pero él me botó, y es hora que sigo rebotando. Ash, qué hueva.
No estoy peda.
Las placas de mi auto, el que ya no tengo, eran 777. Suertesota. Lo vendí. Ya es 2008, este año cumplo 25. Sí, 25 si mal no recuerdo.

viernes, noviembre 30, 2007

De cuando casi me quedo chueca en una entrevista telefónica

Me puse tan nerviosa que me sentí enferma todo el día: náusea, mareo, palpitaciones y sudor.
Llegó el viernes y todo normal. No hay vidrios rotos ni muertos. Compren Reforma, vayan al suplemento Primera Fila y lean la entrevista con Iggy Pop.

miércoles, noviembre 28, 2007

De por qué uno no debe encariñarse con las notas que se van a publicar en un periódico de circulación nacional

No llego al viernes. Me muero de nervios, de ansiedad, de miedo y de vergüenza. Quién sabe cuál será el resultado final de todo ese lío. Quién sabe qué cara tendrá después de pasar por "las tijeras de la edición" (pinche frase mamona) que por todo lo que sobra van a convertir mi vestidito de 15 años en un diminuto trajecito de teibolera.

jueves, noviembre 15, 2007

Le vendí mi alma a INDITEX

Como cuando se llega después de las 7:15 a la secu; como cuando se lleva zapato negro en lunes de honores a la bandera, me regresaron del trabajo a la casa.

Jamás me había pasado cosa tan humillante. Yo, que en mis tiempos de colegiala era la más aplicada y bien portada; yo, que marchaba cada lunes en la escolta y jamás usé la faldita arriba de la rodilla; yo, que no tuve novio sino hasta los 16 y lo corté a la semana, fui suspendida por un día sin goce de sueldo.

Y entonces la autora, humilladísima se fue a gastar aprovechando que es quincena. Y compró hasta que se empachó y ya no le alcanzó para un Pepto Bismol.

Estoy quebrada.

Me gasté el universo y ni así me sentí menos pendeja.

Me gasté la quincena completa y sin desayunar.

Y ojalá tuviera actitud para buscarme a diseñadores emergentes como el tal Quetzal o María Peligro, o de perdis irme a gastar las ilusiones a la lagunilla y a Pino Suárez (de donde seguro sacaría sin pedos el outfit-fiestero-hipster-escenoso-región4), pero ni eso. Me fui a comprar ropa igualita a la de mis amigas para que luego me encuentre en un mundo de gente viendo a Interpol, al lado de una chica que viste una chamarra idéntica a la mía.

Oooooooobvioooooo, jamás estaré en una fiesta de éstas.


Ya no me alcanza para la peda. ¿Quién me invita a chupar?

domingo, noviembre 11, 2007

Me voy a tirar al pedo

No hay ningún borrachito bizcochón al que quiera echarme al plato hondo que cargo entre las piernas. Más bien ando un desamor atorado que me ha traído gimiendo como espectro chocarrero durante dos madrugadas y un viaje en auto de la Granjas a la Roma.

Me voy a tirar al pedo. Me voy a ir a La Madrid a tomarme cuatro cubanas, que con eso tengo; a hacerle miraditas al mesero de ojo verde y a llorarle a ese trompudo mientras me enjuto un plato de frijoles charros salados; a quedarme dormida sobre la mesa grasosa y a vomitar en el baño percudido apestoso a mierda. Así por dos o tres meses, hasta que en el trabajo noten mi sudor de olor a cerveza rancia, hasta que las rastas con pelo ceboso no encuentren remedio y tenga que andar con la cabeza rapada para no cargar a los piojos y a sus liendres y a sus excrementos.

Me voy a tirar al pedo y va a ser muy trágico: me voy a dejar crecer el bigote y voy a andar con la chichis sueltas y el mismo calzón por cinco días.

Voy a hacer ésta mi canción favorita



Y luego me voy a conseguir a un pedo y me lo voy a tirar.



*Gracias a Daniela por la frase.

domingo, octubre 28, 2007

Se me cayó una pierna por culpa del Manifest

En algún momento comenzamos a bromear sobre quién moriría primero y a quién nos comeríamos primero. Yo moriría primero porque estoy muy flaca. Un desperdicio. Puro hueso.

¿Fue, caluroso lector, al Manifest? Yo sí, y casi me muero de hambre, de sed, de frío y de puro gusto.
Ni siquiera me acredité aunque (le voy a presumir con descaro) entrevisté a Paul Banks, distinguido, guapo y verrugoso vocalista de Interpol. Pagué mi boleto y dos más porque quería dar bonitos regalos. Pagué.
Y entonces se me llenaron los pulmones de polvo, se me congeló el cuerpo y se me volteó el hígado por los montones de corajes que hice al pasar el 40 por ciento de mi tiempo formada en colas infames y larguísimas producto de una burocracia babosa que ya ni se ve en una oficina de Hacienda.
Hacía un frío pateahuevos que, según yo, sólo podría anestesiarse con una borrachera. Pero para llegar a la chelas uno primero debía hacer una manda, ir a la Basílica en peregrinación a pie desde Cholula y luego formarse como si uno fuera a sacar chingaderas empeñadas del Monte de Piedad. Burocracia: pasa a la "la caja" a comprar boletitos que luego podrás canjear por comida, agua y diversión. De ahí las colas infames, kilométricas y eternas sobre una polvadera fría y belicosa que nos traía a todos llorosos y malhumorados.
No vi a The Whitest Boy Alive; no vi a Teddybears, no vi a The Horrors, pero anoté completito el set list de Interpol y ahora no sé qué hacer con él porque no pienso escribir una reseña del concierto.
Podría seguir quejándome de la pinche penitencia que fue volver al estacionamiento a 10 minutos caminando y de subida. Podría publicar el teléfono del organizador por si alguien quiere mentarle la madre. Podría pero ya me voy.

miércoles, octubre 10, 2007

Anuncio clasificado

Solicito. Ajá.



Ya mero. Ando preparando una antología de burradas que pueden ser bastante degustables. También ando diciendo buenas tardes al tiempo que emulo sonrisitas bobas. Es que me traen impresionadísima con tanto músculo y poder.

La verdad es que desde hace meses traigo trabado un post sobre la rogonería y qué tan violenta puede ser la autora en una persecución (sexual). Ya mero.


Los boletos ya valieron y mis anuncions clasificados también por falta de quórum. No hay chicos modernos ni compradores, sólo musculoso existosos que me traen impresionadísima.

Fin del post al chingadazo.

lunes, octubre 01, 2007

VENDO BOLETOS PARA EL MOTOROKRFEST, ÉSE DONDE VAN A TOCAR LOS KILLERS HUEVA

Melcocha Barata al servicio de su autora:

Vendo un par de boletos para ir al Motorokrfest, donde bandas como The Killers, The Bravery, Dandy Warhols, Incubus y Louis XIV (14?) tocarán.
No es el más atractivo festival pero no suena nada mal, y los interesados sólo deben pagar el boleto al costo ($430) sin los recargos carísimos que me cobraron los jijos de Ticketmaster.
Yo iba a ir porque los de The Bravery están bizcochones y los Dandy Warhols son muy buenos; y porque era el regalo de cumpleaños de una amiga. Pero la amiga se va de viaje de trabajo a un país lejano y resulta que el concierto cae en viernes, empieza bien temprano y pus no puedo ir.
Mi correo está en el perfil, así que pueden escribirme o dejarme por acá un mensaje y yo con gusto les contesto y nos arreglamos para que tengan sus flamantes boletos.

sábado, septiembre 22, 2007

Quiero un chico moderno

Ajá. La asusencia.
Ni dormir me quita este cansancio crónico que me trae como borrachita dando pasitos accidentados.
Nomás me queda recordar la glorias pasadas. Ajá, cuando era joven y bailaba agogo como las grandes.
Ahora ando, además de apendejada, un poco aturdida por las hormonas veinteañeras. Me acerco a los 30 y nomás pienso en esa vida de adulta contemporánea en la que podré meter amantes a mi "apartamento". Bah. En realidad sólo quiero usar el blog para coquetear con descaro. Y entiéndase como quiera. Según yo, es muy obvio el mensaje y el narratario.


miércoles, agosto 08, 2007

Buenas intenciones

Una seria compulsión de limpieza vacacional me ha invadido. Después de año y medio de trabajar en dos diarios explotadores disfruto de las primeras vacaciones de oficinista de mi vida. ¿Y cómo las aprovecho? Limpiando.
Cuando estaba chavitita con el pelo larguísimo y las articulaciones tan debiluchas que se me zafaban con cualquier tirón, me preguntaba con enfado por qué a mi mamá le daba por poner la casa patas pa' arriba, desempolvar y reacomodar todo de nuevo.
No sólo dejé que el polvo se acumulara detrás de las cortinas y abajo de la cama; no sólo extravié las parejitas de varias calecetas; permití que los recuerdos hicieran un montón de años desordenado y promiscuo en los cajones llenos de mugre y paletas embarradas.
Literalmnete salieron arañas de entre una tímida colección de la primera generación de tazos que retozaban con cartitas de la secundaria a lado de la primer caja de condones Trojan que compré.
Hojitas con anotaciones pedas (creadas en plena peda), programas de conciertos enamorados, teléfonos viejos, fotos recortadas, invitaciones tristísimas de fiestas de quince años, recetas de mi primer ginecólogo ya muerto, gafete del trabajo de pizzera, flyers de todas las fiestas que organicé, corcho del vino que bebí con el guitarrista cuando por fin me peló, las únicas 10 hojas de La Carta de 24 Cuartillas que jamás entregué: todos los elementos necesarios para hacer una romántica reconstrucción de mi vida en caso de muerte trágica. Eso pensé.
Antes de terminar el cólico me interrumpió. Mañana regresaré todo a los cajones sin decidir importancias, para que pasen otros muchos años antes de que me decida a limpiar el polvo histórico que guardan mis cajones de triplay o no sé qué imitación chafa de madera. Pensé en cajas de zapatos a falta de baúles con olor a cola.


***

Estoy *así* de cumplir 24. Ya lo dije antes, ajá. Haré una fiesta, una buena fiesta como de quien cumple 24 y se cree de 19, todavía. Necesito un pincha discos agradable, que guste de mujeres "complicadas" diestras en el baile a gogo, del whisky, del mezcla y de besuqueadas casuales. Pienso ponerme borracha desde el principio y bailar toda la noche hasta que los invitados se vayan y me dejen el cochinero en casa de Ale Famosa. Llevaré el pelo chino, un vestidito negro y la boca roja. Pago por el servicio.

viernes, agosto 03, 2007

Circunstancia

La fuente me habló. Leyó la fatídica nota. Irónico y hieloso me dijo que le había parecido "suuuuuperobjetiva". Nadie en su sano juicio la consideraría objetiva. Ya no iré gratis al Manifest.







Pensándolo bien... la nota está cotorra. Igual y sí le gustó.

Cuando parecía que no dejaría de llover sobre mí... otra vez (sí, éste es un post cursi)

A 30 días de cumplir los 24; de llegar a un número par de apariencia gris y sin chiste; de estar a un año de alcanzar los adultos 25 y ya no poder presumir entre mi jefas de juventud; de recuestionar qué diablos he hecho de mi vida, fui al concierto de Travis.
Nomás para hacerla de emoción todo el día lo pasé llorando en la oficina. Con ese sentimiento privador y tartamudo gimoteé por la peor nota de rock que he firmado y podré firmar -eso espero- en mi carrera reporteril (puede leerla y burlarse de mí hoy en un suplemento semanal de conocido periódico de circulación nacional).
Ya nada valía la pena: mi carrera estaba trunca; mis ojos, hinchados; mi boca, seca; mi nariz, llena de puntos negros; y la entrevista con los Stills, cancelada.
Fui al concierto de Travis y me reencontré con esa intimidad de cuates, con esa complicidad bonachona que sólo un disco infatigable, de los que se escuchan una y otra y otra y otra vez durante meses, puede dar.
Recordé, como heroína en los últimos 10 minutos de la película, que no necesito ser experta ni leerme números y números de la NME para ir a un concierto, que la erudición me la pela y que, ¡qué chingados!, sí soy buena reportera.
Nada de rock fashionista; nada de corbatitas ni pantalones entubados; nada de post punk. Pura música buena onda, como chavita guapetona que duerme bien por las noches y amanece fresca fresca.
Y qué me importa que a muchos les parezca una mariconada: concierto como éste, nomás el de 2004.

Estoy contenta. Al rato, cuando vea la fatal nota publicada, entraré en shock.

jueves, julio 19, 2007

Eran frijoles charros

Nos fuimos a La Madrid como si todavía. Nos besamos después de comer frijoles salados y espiamos la manoseada que una cincuentona le puso a uno como de 40. Se ligaron ahí mismo en cosa de minutos, y luego andaban en un gabinete tocándose las chichis y el pene como él y yo lo habíamos intentado ahí, en frente de todos.

Nos fuimos a buscar el cuarto de Santo Domingo. Palinuro publicista con su Estefanía prieta, como si todavía, se agarraron de la mano, los pobrecitos, tan ingenuos y tan sorprendidos. Tan ignorantillos y bonitillos, los dos.


Y el viernes alguien notó -otra vez- que parecemos hermanos.

What would you do if i followed you?

Cuando estudiaba la prepa corría. Detrás de Alejandro (y menciono su nombre porque en tiempo corto será famoso y yo me aprovecharé de su fama) me lanzaba a tropel sudorosa y colorada sólo para que no me viera.

Ahora agendo fotógrafo para cubrir alguna obra de teatro. Con eso basta para que no me vea.

Rogonería

Me puse a rogonear las última semanas.

No fue cosa de estilo, más bien de desafortunada discordancia que ahí me tiene persiguiendo pantalones deslavados, pantalones percudidos, pantalones rotos, pantalones "de vestir".

Pantalones engreídos que ya se me fueron de las manos, de la boca, de las piernas, de la lavadora y de la cama; para rematar.

Puros listados en este post.

lunes, julio 02, 2007

Yo quiero ser Sofie Fatale, pero ella ya se llama Sofía (Post de alto contenido personal. Pase de largo. Gracias.)


Me gusta imaginar (en mis más vergonzosas pedas) que si ella fuera una poderosa mafiosa de la yakuza japonesa yo sería la amiga abogada ultra guapa mano derecha de la mafiosa. Ambas perversísimas con un séquito de divertidísimos maleantes por detrás.
No hemos asesinado a nadie, porque, básicamente, somos panes de dios; pero ella se disputa el liderazgo por el mejor blog de contenido mu-si-cal hecho en México, y yo, con teléfono en mano y mucha actitud, de vez en cuando le ayudo con las relaciones públicas.
En las fiestas siempre bailamos las mismas canciones. Y las cantamos. Ella me llama "morra" a pesar de que es año y pico menor. Yo le exijo que renuncie a su cutre trabajo y que se ponga a escribir como los machos. No me hace caso.
Su mamá no me conoce pero me quiere, porque le cuido a la niña. No sabe que la ando sonsacando para que rentemos un lindo departamento de aquí a diciembre, nomás pa' ver qué se siente.
Borrachas nos da por presumir los escotes y bailotear Combat Baby de Metric mientras alguien nos graba con un celular.
Y no es que no tenga más amigas entrañables o tan entrañables como ella, pero en las fotos nos vemos, si no lindas, por lo menos sugerentes; y no hay que desperdiciar.


Le falta el kimono y se llama Sofía. Mierda.

La verdad es que esto sólo es una rara estrategia para hacer promoción de 10:1. Ya, no mame, vaya. www.diezauno.blogspot.com

lunes, junio 18, 2007

Perrita que ladra

Y falso sería decir que no muerde, porque sí.
Aunque es mordidita de pez. Pellizquito para que se callen la boca y nadie note que es pura alardeada.
Perrita que ladra quiere que le acaricien la pancita; que le rasquen las orejas; que noten que mueve la cola; que le den de comer en un tazón suyo suyo nomás.


A punto estábamos de irnos. Acabábamos de estar en un concierto mamonsísimo del Arto Ensamble. Itzel había fingido quedarse dormida para demostrarle a los arto que nada de lo escuchado le había gustado [luego, muchos meses después, patearía sillas (¿o ésa fue Pau?) o saldría con una referencia más elevada para demostrar que no le había gustado lo escuchado. A cambio recibiría cortejos gastados de güeyes impresionables]. El helado de mango estaba todo chorreado en la mochila de alguien; el vino a la mitad con el corcho y la pila adentro (porque descorchábamos con pilas y la bota de Itzel); y las ensaladas césar, a la mitad. Viernes de ensalda y vino, lunes de pizza. Era viernes y queríamos reven. Teníamos un auto, 21 años (¿ó 20?) y escotes. Siempre teníamos escotes.
Se acercó una perra callejera antes de bajar por las escaleras de caracol que apestan a orines de güey de la UNAM. Yo miedosa me alejé. Me dan miedo los perros. Ellas, Pau e Itzel, algo le dijeron; le dieron de comer, ya no sé. La perra movió la cola; se echó; nos enseñó su pancita granosa y sus tetillas rosadas. Entonces fueron risas y un "¿estás en busca de amor, perra?" se escuchó. Creo que lo dije yo; siempre digo esa clase de cosas. Y empezamos a alardear.

Vendí mi auto.






-La verdad es que coger coger no me interesa particularmente. Ésa es la verdad. La intimidad, los condones, la penetración; todo eso se me hace bien retro.
-¿Qué quieres entonces?
-Que me masturbes en un antro o en un restaurante.


*Otra vez las conversaciones de msn al servicio del blog. No hace falta contar las sílabas.

miércoles, junio 06, 2007

Más relatos de odio y jodidez

Regularmente, la mayor parte del tiempo, siempre que es necesario y sin concesiones, me siento fea y boba. No voy a discutir el asunto con usted, coquetísimo lector, así que guárdese en la fantasía cualquier comentario al respecto.
Pero hoy, con todo y mi 1.58 de estatura, mis lánguidos 43 kilos, mi lacio reseco y mi bigotito incipiente me siento bien (pinche) superior, por lo menos a una estúpida vecinita que pide desgañitada, desde su ventana en el tercer piso, ser embarzada por algún baboso de esos que piensa que con condón no se siente nada. Ay, mis prejuicios.
A ella, capullito de la Granjas y la Ramos Millán, florecita de olor especial y sonrisa ingenua, mujercita en cierne en busca de novio con Cabrío barato (de faros con estrobo y bocinotas), en el que le dé vueltas por la colonia, le parece natural ponernos como despertador un selecto repertorio de Kumbia Kings, Alejandro Fernández, RBD y otras chucherías. Así, bien altote, porque a todos nos encanta despertar con Kumbia Kings, Alejandro Fernández, RBD y otras chucherías.
Yo me pregunto, ¿a qué hora mi vecinita de 16 ó 17 años se encuentra con su destino y se embaraza y se casa y se larga a poner musicota a las 6 de la mañana a la casa de la mamá del baboso que no siente nada con condón? Ay, mis prejuicios.
Y yo como ya tengo 47 años, las nalgas flácidas, las chichis caídas y las piernas varicosas, subí a decirle que le bajara, por favor, que no puedo dormir, que ya no importa porque igual ya me voy al trabajo -AL TRABAJO-, que no lo vuelva a hacer porque los vecinos ya se han quejado, pero que yo, chavita como ella, se lo digo en buena onda -EN BUENA HONDA-.


No tengo un remate decente para este post indecente, sólo un "hija de la chingada". Por cierto, me encontré a su mamá en las escaleras. Pobrecita, el tinte rojo no le va.

*Hay un post abajo. Lo escribí al chingadazo, como éste. Igual coméntele; se siente solito.

martes, junio 05, 2007

Jodida

Y le dejo el cansancio para otro relato, uno que salga de una noche de dormir largo con la fase MOR despatarrada en mis sábanas mugrosas.

Las várices me atacan y sólo tengo 23. Debe ser por este maldormir, por este malcomer, por este malcoger y por este malvivir, que, sin miedo a la rechifla, le adjudico al trabajo.







Y conste que le hablo de mis várices nomás porque ya se hartó del cuentito de Alón. Tan monón que está. Pero le dejo, agustísimo lector, la promesa de que las várices tendrán un lugar muy justo en este blog, junto a las estrías, las patas de gallo y las chichis caídas.

miércoles, mayo 23, 2007

Improbable o del autor que me hizo personaje en un cuento muy corto

"La última vez que vi a Berenice fue en la terraza del España. Le veíamos el culo a la catedral y nos dábamos besos distraídos. Después todo se fue al carajo."

miércoles, mayo 16, 2007

Irreconciliable

No me gustan las mujeres, no sexualmente. No me gustaría tocarle los senos a otra y no ser yo la que los irguiera orgullosa porque alguien más los ve con lascivia y asombro, aunque sean más bien chicos y sin gracia.

Pero hubiera sido un hombre ejemplar. Creo que ya soy casi un hombre ejemplar, de esos atormentados por la belleza femenina y el amor didáctico, al estilo Horacio Oliveira de Rayuela.

Me sobra el gusto por el vodka con jugo dulzón y me falta una barba rasposa, un pene de medianas dimensiones y un montón de erudición fantoche que me haría atractivísimo. Me sobran narratarios y personajes y me faltan autores.

Qué mala suerte.



No, señorita. Sólo soy una actriz de reparto en su historia. Un accidente etílico, un pelea de borrachitos que terminó en un MP sin mayores consecuencias. Mi personaje murió atropellado un capítulo después de haber aparecido a cuadro.

martes, mayo 15, 2007

Es temporal

Me viene después de una noche de mal dormir, o de un buen concierto en el que ese narratario que firmó renuncia irrevocable no estuvo.

Es como fiebre en agujas, decía una maestra que le hacía también a la poesía mujeril de aparador, muy bonita ella.

Viene intensa y se va por días. Hoy estoy con el termómetro a punto del reviente.






Próximamente post menos clavado y relato de lo maravillosos que son los Dears.

sábado, mayo 05, 2007

Discordancia

Lástima que soy de caderas angostas, porque el vientre abultado se me vería muy bien.











Traigo una urgencia alocada por traer vientre abultado.

miércoles, mayo 02, 2007

Todo mundo conoce a Meme de Café Tacvba

Menos yo.

Lo que en cualquier circunstancia me tendría sin cuidado, pero necesito una entrevista con él, o con alguno de sus ponderadísimos compañeros.
En estos momentos lamento mucho mi ñoñez. Debería aplicarme y hacerme cuate de muchos rockeros, managers, productores y anexas. Debería poner discos en lugares del centro y tener un My Space en lugar de un blog llamado Melcocha Barata.
Empezaré por el Hi 5, si resulta, me aventuraré con el My Space, y luego ¡a acosar rockeros de categoría!


Actualización

Eso de que todo mundo conozca a Meme está muy bien, y no dejaré de ser una ñoña, no hace falta, los amables contactos siempre tendrán disposición para darme números telefónicos privadísimos.
Ahora, con toda mi feliz y tranquilizada gratitud a los que me echaron la mano, los conmino a que vayan a la Terraza del Centro Cultural de España, siempre programan cosas chidas y es gratis.
Este jueves se presenta Da Punto Beat, electro funk sabrosón hecho por personas con buen corazón.
Si tienen chance de escuchar a Güilli Damage pinchando o en su banda no lo duden, es buena gente.
Cuando escuchen a Los Licuadoras bailen con ellos y agradezcanles que me salvaron de un colapso nervioso.
Métanse al maispeis de Turbina, tienen un video bien bonito y un guitarrista muy guapote.
Confíen en Noiselab, nos trajeron a Interpol y a Camera Obscura.
Compren la revista Chilango y sobre todo amen a Plaqueta.

martes, mayo 01, 2007

Si yo trabajara en un periódico con cámara en mano me tomaría muy en serio eso de periodista gráfico y me ofendería si me llamaran "mi fotógrafo"

Y es que, me cae de madres, si yo fuera reportero gráfico me la pasaría presumiendo mi gran imaginación y sentido común y no regañarían a ningún pinche reportero por no decirme qué hacer. No haría falta, yo sabría, lo intuiría, y mis fotos serían las mejores, las más bonitas, las más acertadas.









Me regañaron y fue mi culpa, no le especifiqué a "mi fotógrafo" qué hacer, y pus todo salió mal.

sábado, abril 28, 2007

La ñoñez es una condición genética irreparable

Por eso soy la que hace las entrevistas (telefónicas).

viernes, abril 20, 2007

Quiero ser tu groupie segunda parte o de la introducción a la sexología barata del rock casi casi como en La Maestra (hoy ando desatada)

No soy musa ni del vecino quinceañero que por alguna extraña razón considera que implica mucha diversión escuchar psycho de la cajuela del auto de su madre en el estacionamiento del edificio.
No soy musa ni del narratario que me vio los senos enamorados (que no morados). Aunque así se me verán siempre que algún pelado, narratario o no, me los vea con lascivia y pleno consentimiento mío porque soy mujer de fáciles reacciones químicas (aunque no crea, impertinente lector, que es cosa fácil andarme viendo el amor y es que uso ropas complicadas).

No soy musa, pues, más que de mí misma y eso satisface tanto como echarse una manita (ya nos puismos vulgares).

Por eso me he entregado a la alabanza ajena y a la sexosidad envidosa, de ésa que no se hace, nomás se piensa.

Por eso, también, gusto del rock vestido de pantalones ajustados y, si se puede, un par de patillas. Aunque si no hay imagen de por medio, basta con la voz apretada y el bajo acelerado.

Y entonces escucho frente a la pantalla mientras me pregunto cuándo seré la narrataria de lamentos testosteríneos.

Hoy mis gustos, como siempre, no andan refinados. Y entre el cólico y el desvelo de días le toca el turno a Black Rebel Motorcycle.

Voz de hombre. Me huele a sudor.

Y para cuando la canción termina siempre queda el consuelo de The Divinyls en la lista de reproducción, o por lo menos un fragmento, aquél que gustosas cantamos las actrices de reparto mientras nos contoneamos solitarias en las borracheras: I Touch My Self.





No me pele, son los cólicos. Es que soy una pinche mujercita con SPM. Ternurita. Pero si quiere leer algo que explique cómo sin paja y palabrejas pedorras, lea esto bonito bonito de Impecable y Diamantina.

martes, abril 17, 2007

Resentida social

Una bonita vale más que mil palabras bien escritas.












Mierda.

viernes, abril 13, 2007

Muse tuvo la culpa

¿Por su casa sonó la alarma sísmica? Por la mía, sí. Justo cuando escribía un post en el que me cuestionaba muchas cosas bien clavadas. Derepente se oyó ese ruido raro que parece guitarra funkeada y mi madre preguntó "¿qué es eso?" y yo le dije "¡¡está temblando!!".

Luego se fue la luz y el post del temblor en tiempo real valió madres. Chale.

Y ahora me pregunto, ¿cómo habrán pasado los de Muse el temblor?, ¿querrán volver a México algún día después de haberlos despedido con temblores?, ¿habrá sido culpa de Muse el repentino movimiento telúrico? Lo que sí es que en algún momento el Palacio de los Deportes se "cimbró" ante tanto pataleo y emoción. No es cierto. Bueno, sí estaba la gente bien prendida, pero no se cimbró nada. Yo, con Plug in Baby. Sí, soy fácil y fan de los sencillos. Hasta se me salieron los mocos.

Pero antes del uuuhhhhaaaaauuuuhhhaaaauuuuhhhhaaaaa funkeado de la eficaz alarma antitemblores de la delegación Iztacalco (sí, soy prole), yo me preguntaba:

¿Acaso la edad de un rockero es inversamente proporcional a ese tormento que le permitía componer canciones bien azotadas y llegadoras cuando era jovenzuelo?

¿Acaso Gwyneth Paltrow es la culpable del bodrio X&Y?

¿Por qué Supermassive Blackhole se parece tanto a esa canción de Britney Spears... mmh, la que se parece a Supermassive Blackhole?

Black Holes and Revelations no me encanta. Tal vez nunca lo escuche con atención, porque desde que abandoné el discman ya no escucho ningún disco con atención a menos que sea por designio divino. Pero el concierto fue grande, Matt Bellamy merece comentarios como "ese wey es una verga" y yo estoy avergonzada por no ser un buen fan.

¡A dormir! Con toda tranquilidad porque el GDF nos cuida con sus alarmas funkeras.



*Reseña de Muse en 10:1... muy pronto.

jueves, abril 12, 2007

Es que estoy muy aburrida en el trabajo y repaso a Muse

No me sé más que las que me gustan un montón, no escuché el último disco sino hasta hace dos semanas y ni siquiera le puse gran atención, no sé cómo se llaman los otros dos que no cantan. Soy una fan vergonzante, ni siquiera puedo llamarme fan. No soy nadie. No merezco estar ahí como los que sí se saben todas y cada una de las letras de todas y cada una de las canciones de todos y cada uno de los discos, como los que conocen la vida sexual de los músicos, como los que sueñan y deliran con ellos, como los que se ganan boletos en las estaciones de radio contestando complejísimas preguntas(así le hizo el buen Iván, gran fan de lo que le gusta).
Pero pagué por esos boletos, así que la justicia divina se la mamó, porque mi tarjeta de débito puede más que cualquier noble destino de Candy Candy.

martes, abril 10, 2007

Cántame al oído o de por qué quiero ser tu groupie (primera parte... de muchas)

No es cosa de olor sino de oído. Cuando las barbas le salen a las bocinas, porque eso sí, la voz tiene mucha testorena.
En esos casos no importa el rostro ni la talla del panatalón. Es pura fantasía, pues; como si la lamieran a una con cada pujido o risotada que se lanza ante un micrófono.
Y ahí está la chamaca embobada ante una voz aguardientosa que le hace mojar las pantaletas. ¿Y qué importa si es gordo, halitoso, calvo, viejo o drogadicto? Mientras dure la canción las piernas pueden permancer muy abiertas.












Pura azotadez mujeril estrogerínea. Es que ese sencillo de los Kaiser Chiefs, Ruby, me prende un chorro. Debe ser porque se parece a esa canción tan famosota de Vilma Palma e Vampiros que decía "Llévame a la estación, espero que te vueeeeeelva a ver... déjame, déjame que te toque la piel aaaaa-úuu aaaa-aaaaa".

martes, abril 03, 2007

Melcochismo ilustrado


Porque hay tantas cosas que me faltan por aprender.





Sí, ya, ya. Ya mero me pongo a tratar a este blog con seriedad. Hoy, hoy sólo soy una mujercita engañada.

lunes, abril 02, 2007

No me preguntes, sólo soy una chick

Y probablemente tendré una muy brillante respuesta que no te va a gustar.










Y entonces las canciones de Amanda Miguel tienen mucho sentido.
Puro resentimiento del más colorAO. Tssssssss. Quema. Estoy ardida. Y qué.